¿Para quién es este servicio?
La valoración de empresas no es solo para grandes operaciones corporativas. Cualquier transmisión de participaciones, herencia con activos empresariales o entrada de nuevos socios requiere un informe profesional para proteger a todas las partes.
Socios que quieren comprar o vender participaciones
Cuando un socio quiere salir de la empresa o cuando llega un nuevo inversor, el precio justo no es una opinión: es el resultado de una metodología. Un informe independiente evita conflictos entre socios y da seguridad jurídica a la operación. También es útil cuando los estatutos fijan un mecanismo de valoración para la transmisión de participaciones.
Herederos que necesitan valorar una empresa en una sucesión
En una herencia que incluye participaciones en sociedades, la Agencia Tributaria exige una valoración que se ajuste a los métodos reconocidos en la normativa fiscal. Un informe riguroso protege al heredero ante posibles comprobaciones de valor y sirve de base para la liquidación del Impuesto sobre Sucesiones con la mayor certeza posible.
Empresas en ampliaciones de capital o entrada de inversores
Cuando una empresa quiere ampliar capital con la entrada de nuevos socios o inversores, la valoración previa determina a qué precio se emiten las nuevas participaciones y qué porcentaje corresponde a la inversión. Una valoración bien fundamentada facilita la negociación y da confianza al inversor.
Fusiones, escisiones y reestructuraciones societarias
En cualquier operación de reorganización societaria —fusión, escisión, aportación de rama de actividad— la valoración de las entidades implicadas es necesaria para fijar los tipos de canje y para acreditar que la operación responde a motivos económicos válidos y no a un ahorro fiscal artificioso.