¿Para quién es este servicio?
La fiscalidad de las criptomonedas en España es compleja y Hacienda ha reforzado sus herramientas de control. Los exchanges españoles ya reportan datos de sus usuarios a la AEAT y la colaboración internacional en materia cripto crece cada año. Declarar correctamente no es opcional.
Inversores particulares en criptomonedas
Personas que han comprado y vendido Bitcoin, Ethereum u otras criptomonedas y tienen ganancias o pérdidas que declarar. Tanto si operan en un único exchange como en varios, con carteras propias o sin ellas. Cada operación de venta genera una ganancia o pérdida patrimonial que debe integrarse en el IRPF.
Traders activos con operaciones frecuentes
Personas que realizan muchas operaciones de compra y venta, incluyendo swaps entre criptomonedas (BTC a ETH, por ejemplo, que también tributa), uso de DeFi, yield farming o liquidity mining. La trazabilidad de estas operaciones es el mayor reto fiscal y requiere metodología rigurosa.
Empresas o autónomos que aceptan cripto como medio de pago
Negocios que cobran en Bitcoin u otras criptomonedas tienen obligaciones tanto en IVA como en IRPF o Impuesto sobre Sociedades. El tratamiento es diferente al de un inversor particular y requiere un sistema de valoración en euros en el momento de cada cobro.
Holders con patrimonio significativo en activos digitales
Inversores con posiciones relevantes en cripto que necesitan planificación: cuándo y cómo vender para optimizar la tributación, cómo compensar pérdidas de ejercicios anteriores, si tienen obligación de presentar el Impuesto sobre el Patrimonio o el Modelo 721.